jueves, 1 de diciembre de 2011

Diciembre

Un mes lleno de fechas importantes, cumpleaños (incluyendo el mío), festividades, término de un año de muchas actividades, emociones y sentimientos... Imagino que universalmente es considerado como un mes importante, quizá el más importante. Para mí también lo es, pero me invaden sensaciones de nostalgia y angustia envez de alegría y entusiasmo. Quizá porque en este mes ocurrió un hecho que, de seguro, me marcó para siempre. En el 2010, diciembre fue el mes más feliz que he tenido en mucho tiempo ¿impresionante como todo cambia tan drásticamente de un año a otro? pues sí, lo es. En cambio ahora, diciembre significa comenzar a revivir fantasmas del pasado que preferiría no tocar. Pero me conozco, sé que no lo dejaré de lado, sé que no estaría tranquilo si fuera así. En este momento prefiero pensar que diciembre será un desafío más, uno que sé que podré sobrellevar y dejaré, de una vez por todas, de sentirlo así, tan intenso. Siempre será importante, pero espero que luego ya no sea lo más importante. Y, aunque sea sólo para mí, siempre recordaré aquel 11 de diciembre...

lunes, 28 de noviembre de 2011

Y...

Algo falta, algo ME falta.
 Ya no quiero más estar así. 
Quiero que se acabe la soledad, 
pero al parecer no es
una opción...

martes, 22 de noviembre de 2011

Wow

Lo hice, lo dije (casi) todo. Quedé un poco más tranquilo, con un peso enorme menos. Igual es extraño, siento que todo puede tomar el curso que debe ser, pero que no es el que  necesariamente quiero. Sigo con miedo, pero sin ese peso. Ahora queda esperar, ver si lo que dije y todo lo que pasé tiene algún efecto en la relación. Espero que sí, me apesta hacer cosas con un fin y que no se cumpla, fomenta mi frustración. Creo que esta vez fui fuerte, no di mi brazo a torcer. Ahora bien, esto puede ser perjudicial. Puede traerme más consecuencias que beneficios, pero ya está hecho y soy feliz porque fui capaz. Ya habrá tiempo para estar triste de nuevo si es que las cosas no resultan. Es parte de los riesgos que hay en las decisiones, pero me quedo tranquilo con que esta vez lo hice, no quedó en palabras, no quedó en este blog :)

viernes, 18 de noviembre de 2011

Cry

Quiero llorar. En serio. Lo extraño al punto que me duele, que no sé qué hacer. Pienso en una solución pero no soy capaz de llevarla a cabo. Me duele, y me duele sólo a mí. Es simple, pero no quiero más dolor. Quiero llorar y sí, he llorado ¿hasta cuándo? un año de historia, meses de dolor, semanas de angustia, días de lágrimas derramadas, horas de agonía y minutos de desesperación. Ya es tiempo de detenerse, de pensar más en mí... o no, de hacer cosas por mí, porque de todas las cosas que he hecho, o he pensado hacer, el único que ve los resultados y sus consecuencias soy yo. No quiero sufrir, ya sé que no soy fuerte, pero algo tengo que hacer. Tengo miedo y quiero llorar.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Conclusión

Uno de los beneficios de tener muchos amigos con problemas amorosos, es que a raíz de ellos puedo sacar conclusiones personales. Y con problemas amorosos me refiero a la inestabilidad de las relaciones. En la práctica es bastante engorroso estar consolando a tus amigos cada dos o tres días porque terminan la relación y luego vuelven a comenzarla. Mi único problema con eso es que, como son mis amigos, me invade un sentimiento incontrolable de empatía, lo cual provoca que sus cambios de ánimo, sean también míos. Si ellos están tristes, yo también lo estoy, pero también si ellos son felices, yo igualmente lo soy. He ahí la dualidad de la situación.

Ahora la conclusión. El hecho de que terminen la relación y vuelvan a intentarlo, tiene varios significados. Pero el que quiero rescatar, es que aún cuando las cosas han estado tan mal que deciden terminar, siempre hay algo mayor, algo más poderoso que los incita a querer volver a comenzar, y quiero pensar que es ese cariño (no hablaré de amor) que es tan fuerte que te hace querer intentarlo una vez más. Ahora bien, cuando lo extrapolé a mi situación, me puse a llorar. Sí, me puse a llorar porque me di cuenta de que él nunca quiso intentarlo nuevamente conmigo. Me di cuenta que después de todo no quedó ni un poquito de ese cariño inmenso que se expresaba en cada ocasión posible y que en el fondo no fueron más que palabras.

Puede sonar enfermizo, pero siento un poco de envidia. De una u otra forma me habría gustado intentarlo al menos una vez más. Como para saber que de verdad no había nada más que hacer. Pero también, me di cuenta de que si no tuvo intención de hacerlo, es porque de verdad él no sentía lo mismo que yo. Que estaba en una relación individual, sólo mía. Y lo peor de todo es que da cuenta de algo que venía hace tiempo, que pasó un periodo tan largo que eliminó todas sus posibles ganas o intenciones de intentar salvar algo. En el momento de término, por su parte no quedaba nada y yo no tenía idea. Me causa algo de envidia que nunca se atrevió a jugársela por mí, a tomar una segunda oportunidad sin importar cuál fuera el resultado. Pudo haber funcionado o no, pero al menos me hubiera quedado con la sensación de que lo intentamos...

Algo malo debo haber hecho, el problema es que nunca sabré qué fue...

domingo, 13 de noviembre de 2011

No quiero.

No quiero otros besos, ni otros abrazos, ni otro número de teléfono que me llame por las noches. Quiero los tuyos, porque me encanta tu sonrisa, la adoro. Adoro tus abrazos y tus locuras. Me encanta que me hagas reír. Me gusta cuando me miras y cuando sonríes sin ninguna razón. Adoro que me hagas esas típicas bromas, aunque me enoje y creas que las odio. Adoro tu forma de hablar, tus gestos y tu aroma (especialmente tu aroma). Me encanta estar contigo porque se me olvida todo. No quiero asumir que ya NADA es así, simplemente no quiero.

Supongo que en realidad no me gustan todas esas 
cosas. Tan solo me gustan 
porque las haces tú...

Y lo peor de todo...
Odio que me encantes a ese nivel (aún)

sábado, 12 de noviembre de 2011

Miedo

Tengo miedo. Tengo mucho miedo. Miedo a volver a acostumbrarme a ti. Miedo a encontrarme solo y volver a echarte de menos como lo hacía antes. Miedo a perder todo lo que he ganado últimamente - con mucho sufrimiento -. Creo que seguiré como lo he hecho hasta hoy, seguiré mi camino pues sé que en ti nada va a cambiar y, lo más importante, sé que es lo mejor para mí...

martes, 8 de noviembre de 2011

Sorry

Te extraño. Pero no quiero hacerlo. No me hace bien. Me hace parecer débil cuando me he sentido fuerte en todo momento. Me hace caer ante la más mínima tentación, aunque no sea premeditada. Quiero saber cómo estás, pero mi orgullo me impide preguntar (o será mi miedo a la respuesta?) y cuando me decido a hablarte, me quedo paralizado, sin hacer nada, sin decir nada. Lo único que se me viene a la mente es "sorry". Sí perdón. Perdón por no tener nada que decirte, o por no ser capaz de decir lo que pasa por mi mente. Perdón por molestarte con mi silencio. Perdón por iniciar algo que no podría terminar, aunque quisiera. Perdón por cometer los mismos errores que tú. Perdón por no tener otra palabra más que "sorry". Perdón por dejar que el recuerdo me la ganara. Perdón por pensar en ti. Perdón por querer ser parte de ti. Perdón por buscarte aún cuando sé que no puedo encontrarte. Perdón por no dejarte ir. Perdón por quererte (conmigo). PERDÓN PORQUE NUNCA SERÉ CAPAZ DE PERDONARTE.

martes, 1 de noviembre de 2011

Cryin' kiss

Encontré una forma de pasar el rato. De disfrutar los momentos de soledad y , porqué no, aburrimiento. Hay drama, romance, peleas, sexo, divorcios, amor, inocencia y salud, entre otros. ¿Qué mejor? tiene todo lo que me gusta. Hay un solo problema, como todo lo bueno, tiene un final. No muy cercano, pero lo tiene. En fin, a disfrutar lo que queda...

Me he sentido identificado con muchas situaciones, muchas imágenes que se quedan en mi mente y que me hacen recordar y sentir. He llorado y he reído, me encanta. Específicamente hay una imagen. Una pareja. un hombre muy triste y una mujer muy comprensiva. Un beso que me dejó sin aire, un beso que me recordó mucho de lo que quiero olvidar. Un beso acompañado de lágrimas, de pena, de rabia, de amor. Seguido de un abrazo, cálido pero distante, de amor también. Un beso que no podré olvidar. Uno de esos besos que te marca por siempre y, aunque quieras, no puedes olvidar.

Estoy seguro que quedan muchas otras situaciones que me llegarán hasta lo más profundo del corazón, es parte de la vida y ya estoy empezando a hacerme la idea. Una de las cosas más importantes que he aprendido últimamente es que el amor no se puede olvidar (y junto con el amor, todos los recuerdos y momentos vividos) pero es importante aprender a vivir con él/ellos, aprender y seguir.

I wish it was as simple
as it sounds

martes, 25 de octubre de 2011

A life without you

First minute: Checked :)

martes, 18 de octubre de 2011

Víctima de una adicción

Necesito. Quiero. Necesito. Tengo que. Quiero. Debo. Necesito. Quiero. Tengo que...
Pasan los días, las horas, los minutos y lo quiero. Lo quiero ahora. Me pongo nervioso, tiritón, ansioso, se me van las palabras y no sé qué hacer. Sindrome de abstinencia. Mi cuerpo me lo pide y no puedo entregárselo. ¿qué hacer? Al parecer la mejor terapia es seguir con el tratamiento, abstenerme. Quizá con el tiempo se vaya y no vuelva, y pasará lo peor. La tranquilidad volverá a mí y seguiré con mi vida, hasta una nueva recaída...

Your scent it's like a 
drug to me

miércoles, 12 de octubre de 2011

No es mío.

-Te odio.
-¿A mí?
-Sí, te odio, te odio, te odio, te odio con todo mi corazón!
-Pero ¿por qué? ¿he hecho algo?
-¿Que si has hecho algo? De partida tienes esa sonrisa que hace que se me ponga cara de tonto. Me miras con esos ojitos que hacen que tenga que sonreír aunque no quiera, aunque esté enfadado. Tienes esa mirada, esa mirada que se me centra en la mente y me vuelve completamente loco. ¿Y sigues teniendo el valor de decirme que qué has hecho? Has hecho que seas la persona por lo que dejaría todo en un instante. Has hecho que seas unas de las personas más importantes en mi vida. Has hecho que te quiera como no he querido nunca a nadie. Y has hecho que cuando te vea sólo quiera quedarme contigo...

Lástima que no se me ocurrió a mí

martes, 11 de octubre de 2011

Patético

Uff esta vez quedó más que comprobado. Es imposible olvidar(te). Y sinceramente no sé porqué. Cuando no sé de ti puedo seguir como si nada ocurriese, como si todo estuviera bien, como si no te necesitara. Pero cada vez que te veo caigo rendido, es como si todas mis convicciones desaparecieran o perdieran todo su valor. Y me entrego, me entrego al sentimiento, pero siempre es mío, sólo yo. En el momento todo se siente bien, puesto que nunca me he sentido rechazado. Pero cuando todo se acaba y vuelvo a estar solo y se dan los tiempos de análisis y de reflexión, ahí es cuando me doy cuenta de lo patético que suena "dame cariño" o "¿abrázame?" o cualquier otra cosa que quiero pero que a ti no te nace. 

Ya no sé qué hacer, no sé nada. Siento que lo he intentado todo -o al menos he tenido la intención- y nada da resultado, siempre llegamos a lo mismo. Queda todo bien, se olvida lo malo hasta la próxima pelea donde también sabemos cuál será el final. Y siento que moriría si no fuese así...

Ahora me cuesta un poco más. Te tuve conmigo un día entero, una noche entera. Y con cada caricia me sentía igual de feliz que antes, dejando de lado que en verdad nada había cambiado. Me dejaste tu perfume, tu olor quedó impregnado en cada espacio de mi cama, en cada rincón de mi habitación y, lo que es peor, en cada parte de mí. ¡Y no se va! Honestamente no quiero luchar contra él ¡me encanta! y me apena. Me angustia.

Lo peor de todo es que ahora sólo me resta hacer lo que siempre hago en esta situación: Nada. Esperar a que vuelvas a tener ganas de verme o algo de tiempo. Para pretender que nada de lo que ha pasado ha tenido mayor trascendencia y seguir. Seguir en lo mismo. Hasta que no se pueda más...

Me gustaría que todo fuera más fácil. 
O simplemente que no fuera.
No quiero parecer patético.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Tiempo

Para todo hay que esperar. Las cosas que uno quiere hacer hay que programarlas, para que todo salga bien digo yo. El amor de tu vida, que no hay que buscarlo, pues llegará solo, también hay que esperarlo. Aquellas cosas que uno no quiere hacer, pero que inevitablemente van a ocurrir, también hay que esperarlas -pero de mala manera-. Particularmente ahora debo esperar por algo definitorio, lifechanging, y me está matando. No quiero esperar, quiero las cosas ahora. Quiero tranquilidad, seguridad. Quiero cambios, quiero todo. ¡Maldita impaciencia!

sábado, 1 de octubre de 2011

Never Again

Esto es demasiado. Un exceso. Necesito una dosis alta de autocontrol, de sentido común, de responsabilidad. Raúl para la weá.

Nunca más, nunca más, nunca más, nunca más, nunca más, NUNCA MÁS!


Y ahora a esperar.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Nothing

There's nothing left to say. There's nothing left to do. 

I wish you the best.

martes, 27 de septiembre de 2011

Two in a row

En una tarde de reencuentro y de recuerdos me di cuenta de algo que me sorprendió. Nunca he sido de los que consideran el tiempo un factor determinante en varios aspectos, pero esta vez fue distinto. ¡Dos en un fin de semana! Si lo pensamos fríamente dos no es un número muy alto. Podría estar lejos de considerarse un exceso. Pero creo que marca la diferencia cuando son los primeros dos. Cuando toda la experiencia que tienes, la conseguiste en un fin de semana. De pronto dos, ese insignificante número, se vuelve tan importante (?) La verdad ya no sé qué pensar.


Si al menos pudiera rescatar algo. Si al menos hubiera algún recuerdo memorable.
 Si al menos hubiera algún comentario, positivo o negativo. 
Si al menos hubiera A L G O

domingo, 25 de septiembre de 2011

Signs

¿Será que hay demasiadas y no sé captarlas todas?

¿Será que no hay ninguna y malinterpreto todo?

¿Cómo saberlo?

I wish I knew

martes, 20 de septiembre de 2011

Pffft

Cuando no debería salir nada mal. Cuando todo lo que hice fue tan bien cubierto que no deberían quedar rastros ni mucho menos pruebas, se me ocurre la maravillosa idea de confiar. ¡Espectacular ¿no?! Y bueno, cuando una cosa lleva a la otra, el mundo ENTERO termina por enterarse de todo. Ahora es el momento de poner caras, inventar excusas, aceptar sermones y, por sobretodo, aprender a quedarse calladito.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Pasado

Se necesita mucho coraje para dejar en el pasado las cosas que, en algún momento, significaron tanto. Y es por eso - porque no tengo ese coraje que se necesita -  que tiendo a postergar todo, aplazarlo al máximo hasta sentir que existe alguna solución para no tener que olvidar nada. Me propuse hacer esto hace mucho tiempo, más del que el común de la gente necesita, pues era necesario olvidar para seguir. Y por la debilidad del humano (que abunda en mí) simplemente no pude llevarlo a cabo -como muchas otras cosas-.

La verdad es que no quiero olvidar. Siento que si lo hago, perderé una parte importante, una etapa significativa, un pilar en mi vida (hablando en temas de amor). ¡Es injusto! debería ser capaz de suprimir sentimientos y así no perder a la gente. Siento que estoy faltando el respeto al recuerdo, a la situación, al momento, a la relación. Pero también es injusto que sólo yo lo piense de esa forma, soy yo el que sufre, el que se siente culpable cuando al fin tuve el coraje para hacerlo.

Todo debería ser más fácil y directo. Te quiero. Me quieres. Y sin embargo, no queremos estar juntos. No podemos estar juntos. No pertenecemos al lado del otro. No encontraremos la felicidad en compañía del otro. Pero ¿es cierto? ¿es realmente lo que sucede? Y si es así ¿por qué nos cuesta tanto? 


Si pudiera retroceder el tiempo, volvería
 a cometer el mismo error solo para volver a vernos
 sonreír.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Want or Need?

Creo que ha llegado un punto donde la motivación se fue un poquito a la cresta. Donde con todo el tiempo libre del mundo, no dan ganas de hacer nada. Donde el estrés que se aproxima es tan obvio, casi tangible, y a mí no me importa en lo absoluto. Donde pierdes interés en las cosas que usualmente te alegran el día, pues hacerlas solo simplemente no es lo mismo. 

Extraño (parece) la compañía que no se pide, a esa persona que le nace estar contigo, que piensa que contigo es más feliz y que juntos pueden serlo aún más. Extraño esas llamadas que te hacen sentir en las nubes, esos mensajes que son capaces de iluminar el más negro de los días, esa invitación al lugar más simple de la ciudad y que con esa persona se transforma en un laberinto de sonrisas y encantos.

Sé que es lo que quiero, pues ya lo tuve y con ello viví situaciones que me fascina recordar y de solo hacerlo cambian mi estado de ánimo. Felicidad, tranquilidad, comodidad, seguridad, rabia, nostalgia, pena. Sentimientos que, para bien o para mal, se apoderan de mi mente. Pero ¿es lo que necesito? 

Me encantaría sentir que no necesito de la
 compañía de ese alguien para 
recuperar la motivación 
y seguir.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Ilusión

¡Qué rabia! El acuerdo era claro, una noche de diversión y al día siguiente tan extraños como siempre. Estaba todo bien, había pasado antes y nunca hubo problemas. Esta vez fue diferente, no puede evitar rescatar algunas cosas que antes no habían pasado. Detalles ínfimos - que estoy seguro que él no recuerda - pero que me impidieron recordar lo acordado. 

La mañana fue menos incómoda de lo que pensé, sin embargo el tema no se tocó. Cuando llegó la hora de despedirse, el beso en la mejilla me hizo entender que el único que había pensado más de la cuenta fui yo. Y bueno, hablamos dos días después (como dos desconocidos), una que otra broma al respecto, buena onda y nada más. 

Varios días después, volvimos a comunicarnos y el tema principal fue su vida amorosa. La parte graciosa es que me dediqué a dar consejos y parecer lo más empático posible, cuando en el fondo no quería saber nada de eso. Al parecer tiene su mundo hecho y vive intentando hacerlo funcionar. Claramente no estoy incluido - y es obvio! ¿quién incluiría a un extraño? - así que ahora a olvidar lo que nunca fue.

Qué triste vivir de la ilusión
pero más triste es cuando nunca hubo motivo 
para estar ilusionado

sábado, 10 de septiembre de 2011

3 meses

Creo que es una maldición. Todo lo bueno que me ha pasado últimamente se acaba a los 3 meses. Dos cosas, dos personitas, en distintos tiempos y en distintas formas, que me hicieron tan feliz, partieron. Pero un luto ya lo viví, ahora es tiempo de vivir el otro. Mi angelito se fue, mi Coccó me dejó con una pena enorme, con hartos recuerditos, hartos momentos y demasiadas cosas pendientes también. 

Te voy a extrañar por siempre y jamás te olvidaré.

martes, 6 de septiembre de 2011

Para Siempre

Palabras fuertes, que significan mucho, que te pueden hacer feliz, que te prometen el cielo y más, que te pueden hacer creer, que te devuelven todo lo que en algún momento creíste perder y que te dan la esperanza de felicidad eterna.

Pero en el fondo, son solo palabras. Y como el resto de ellas, son vulnerables a los efectos del tiempo, de la memoria y de todo lo que las puede hacer desaparecer. El "para siempre" siempre termina.

Las palabras se las lleva el viento

lunes, 5 de septiembre de 2011

Segunda vez

Dos veces, dos ocasiones, dos circunstancias, dos amigos, dos hermanos. Segunda vez que me mando la misma cagada. Segunda vez que abuso de la confianza. Segunda vez que me paso la amistad por la raja. Segunda vez que me la gana el momento, y la historia pierde importancia. Ya ni siquiera sé si vale la pena. Segunda vez que me pasa lo mismo, ese sentimiento en que después de todo no tengo derecho a nada.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Lo mejor

Con el tiempo uno debería avanzar. Las cosas que se quedan estancadas y no siguen su curso natural nunca tienen un final feliz. Y eso es lo que precisamente estoy buscando, ser feliz. Entonces ¿qué hacer? he decidido mil veces olvidar y dejar todo atrás para poder seguir, pero el sentimiento es más fuerte. En cada intento me ha salido todo al revés, tiendo a aferrarme más, a extrañar más, a sentir celos, sentir ansias y deseos de volver, volver a sentir todo aquello que por mucho tiempo me hizo soñar, proyectar y vivir. Me hizo sentir amor. Me hizo tan feliz.

Mi YO masoquista quiere saber todo, qué pasa, con quién, cuántas veces, todo. Pero racionalmente sé que lo mejor es olvidar y seguir, hacer todo lo posible por borrarte de mi mente. Me es muy difícil, pero creo que lo lograré. Por otro lado espero lo mejor para ti también, aunque me pese que no será a mi lado...

Lo único que me resta pedirte es que no me olvides

lunes, 22 de agosto de 2011

Curiosidad

Pensé que sin saber de ti en harto tiempo, las cosas serían mucho más fáciles. De esa manera no tendría que ver lo mucho que te entretienes, no tendría que enterarme de las cosas que haces y con quién, y no tendría que darme cuenta de lo bien que estás sin mí.

Pero obviamente no todo pasa de la forma en que se planea. Y bueno, agradeciendo a la curiosidad, te busqué, averigüé, investigué, hice todo lo que me había propuesto no hacer y me enteré de lo que no quería. Confirmé que sigues tan bien como te dejé (o me dejaste? ya no sé qué me afecta más) y que haces todo lo que yo no he sido capaz de hacer... Seguir. 


Ahora entiendo porqué la curiosidad mató al gato... ¿podría tener el mismo efecto en mí?

viernes, 19 de agosto de 2011

Sueños

Luego de un día bien movido, lleno de experiencias, agotador pero lleno de risas y muchas otras cosas buenas, uno espera llegar a la casa, ponerse cómodo y descansar... dormir. Quizá es en el sueño donde uno realmente descansa - o al menos espera hacerlo - y deja volar su imaginación, se pasa bien, se realizan aquellas cosas que, por muy redundante que suene, sólo ocurren en los sueños, en el fondo ser feliz y escapar de la realidad al menos por unas horas. 

Pero cuando uno quiere escapar y no pensar aquellas cosas que diariamente nos atormentan y nos hacen desear no estar despiertos y, aún así, en sueños no es capaz de encontrar tranquilidad.... es la peor sensación del mundo. Y no es lo peor por el contenido del sueño, sino que es lo peor pues uno sabe cuando se trata de cosas imposibles. 

Me causa una cantidad impresionante de sentimientos encontrados soñar contigo, pues en el momento del sueño es una de las mejores cosas que he sentido. Tantos recuerdos invaden mi cabeza, mi corazón, mi todo. Recuerdo por unos instantes lo que es ser feliz con alguien. Y por otro lado, al despertar, siento un vacío enorme, que me deja inmóvil, que me hace pensar si alguna vez seré capaz de volver a llenar. 

Es una constante paradoja: Me encanta pero lo odio ¿será posible dejar de soñar?

lunes, 15 de agosto de 2011

Decisiones

¡Qué complicado! Todo se torna tan complejo a la hora de tomar decisiones. Más bien, no es cuando uno decide qué hacer, sino cuando todo sale mal. Es como si el mundo conspirase en contra nuestro. Como si todo perdiera sentido a la hora de llevarlo a cabo. Como si todo el coraje que reunimos para tomar aquella decisión se escapara de nosotros con una facilidad sorprendente. 

Es impresionante la cantidad de cosas que se piensan en frío, pero también lo es la rapidez con que con un solo gesto, con una sola mirada o con una sola palabra se puede derrumbar lo que nos costó minutos, horas, días, semanas o meses en construir. Es como si las convicciones que en algún momento tuve, perdieran todo valor y sentido. Como si nada de lo que pudiera pensar, sentir e imaginar tuviera validez en el momento de actuar...

Es como si tuvieras la capacidad de -sin arma alguna- dejarme inmóvil, en silencio y reconociendo la debilidad que produces en mí.

domingo, 14 de agosto de 2011

Alone Time

Con tanto tiempo libre, se me vienen a la cabeza tantas cosas que quisiera hacer, tantos lugares que quisiera visitar, tantas cosas que quisiera comer y, por sobretodo, tanta gente que quisiera ver. Pero en la realidad, lo único que tengo es tiempo. Sigo en mi cama, con pijama, a las 18.10 hrs y sin ánimos de hacer nada más que recordar. 

El problema con los recuerdos es que tienden a dejarme más pensativo de lo normal y mis ánimos terminan por extinguirse ¿qué hacer? Ok, motivarse, darse ánimos, sacarlos del lugar más recóndito de nuestro cuerpo y volar. Salir, viajar, liberarse y sentirse bien...

¡Es hora de empezar! A bañarse, arreglarse, sentirte vivo para hacer lo único que te saca de esta monótona vida... Ok, es tiempo de dormir.