Quiero llorar. En serio. Lo extraño al punto que me duele, que no sé qué hacer. Pienso en una solución pero no soy capaz de llevarla a cabo. Me duele, y me duele sólo a mí. Es simple, pero no quiero más dolor. Quiero llorar y sí, he llorado ¿hasta cuándo? un año de historia, meses de dolor, semanas de angustia, días de lágrimas derramadas, horas de agonía y minutos de desesperación. Ya es tiempo de detenerse, de pensar más en mí... o no, de hacer cosas por mí, porque de todas las cosas que he hecho, o he pensado hacer, el único que ve los resultados y sus consecuencias soy yo. No quiero sufrir, ya sé que no soy fuerte, pero algo tengo que hacer. Tengo miedo y quiero llorar.
Si algún día necesitas un hombro, puedes contar conmigo cuando quieras y necesites :).
ResponderEliminarAunque se entiende cuando uno quiere llorar solo.
Te amo.